domingo, 24 de octubre de 2010

Alerta virus.

Entre halagos desmedidos y merecidos a mi bebé, la doctora afirmó: “es una virosis inespecífica” , así nomás larga la señora que mi pedacito de cielo tiene sus primeros mocos. Tarea para el hogar: vapor y paracetamol cada 8 horas controlando que no suba la temperatura.
Papá Nicomio en el campo (empezó la cosecha), Manolo y yo nos subimos al expreso viral, una línea férrea cuyo recorrido incluye baños vaporosos que emulan amaneceres londinenses, aspiración de mocos y termofren gotas. El viaje es algo ajetreado y más lento de lo que nos gustaría, nos urge llegar a destino: paraíso libre de mocos. Por extraño que parezca pareciera que Manolo está mejor preparado para viajar que yo y cuando me invade una urgencia desesperada porque el cuadro viral se desintegre nunca falta una amplísima sonrisa.
NOTA: Tiene el pechito tomado? Manu no… YO SI.

viernes, 22 de octubre de 2010

Jaimito tiene mamá.

Tropezamos una y otra vez, casi a diario diría, con el endiablado personaje de los chistes… Jaimito. El niño que hace gala de una simpatía tan sobresaliente como efímera, se hace notar en cualquier escenario, es así como disfrutarás de su histrionismo en un café subido a una silla aventándote bolitas de pan o en un cine saltando incansablemente en la butaca. Observamos perplejas el accionar del pequeño, fuente inagotable de toda clase de técnicas para perturbar la armonía ambiente e inmediatamente aparece la verdadera protagonista de esta historia: “Jaimito vení…  dejá de torturar incansablemente a ese perrito, no ves que es un ser vivo …” y agrega como quien devela un enigma ancestral “mirá que la señora se va a enojar …” la madre.
El niño, con su desenfado característico, siempre persevera en su tarea y la madre en su pasividad, podremos observar como repite incesantemente el nombre del pequeño y todos sus apodos, puede adicionar alguna que otra palabra como “vení” o “basta”, alguna oración escueta como “le voy a contar a papá” pero no mucho más. Sus fallidos intentos por controlar al incontrolable no parecen desmoralizar a esta madre que permanece abulonada en su sitio comentando con su amiga la última tendencia de la moda.
NOTA: Jaimito tiene mamá.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La pesadilla de la condesa.

Personajes:
Mamá Nicomio (MN)
Abuela Nicomio (AN)
Ding dong! Suena el timbre en casa de Mamá Nicomio, es Abuela Nicomio, su mamá.
MN:- Quien es?
AN: - Mamá!!
MN:- Ya voy!!  - empuja el cochecito con el niño que acaba de acostar y camina con paso decidido y enérgico hacia la puerta, abre – Hola má!! Pasá!! Pongo la pava?
AN: - Si – asiente débilmente, como esperando algo, comienza a dibujarse en su rostro una sonrisa desconcertada, beso de por medio con su hija, entra.-
MN:- Que hacés ma?  Y papi? –llena la pava con agua
AN:- Bien! – mantiene su gesto, entrega a MN un paquete de facturas-
MN: - Trajiste facturas!! Que rico!!- agarra el paquete y mira a su madre que ahora sonríe ampliamente- Que pasa? –espera expectante la respuesta-
AN: - Se limita a hacer un gesto levantando el mentón como señalando algo en el torso de su hija-
MN: - Dirige su mirada hacia donde lo indica la mueca –No!!!!!!!- ambas ríen intensamente.
Que paso? Paso algo que se repetiría innumerable cantidad de veces, tenía un sweter prolijamente arrugado casi a la altura del hombro derecho, afortunadamente,  lucía una preciosa camiseta para amamantar que había abrochado antes de acostar al bebé.
NOTA: Efecto colateral de la lactancia: perdida inconsciente de decoro.  

martes, 19 de octubre de 2010

Expedición al mundo experior.

Vuelta a casa con el bebé, el nido recibe a su polluelo. Con cierta incredulidad observas al nuevo integrante… se fueron dos y volvieron tres. Mágico proceso el de la naturaleza. Automáticamente las paredes comienzan a impregnarse de nuevos olores. Bienvenido a casa chiquitín!!
Llega el sábado, primer fin de semana en familia, y decidís que podés dejar unos minutos al pequeñín con su papá para hacer una primera aproximación con el mundo exterior, salís hasta la verdulería. Cortos pasos te separan de tu destino, ahora caminar por la calle es diferente, volver a casa va a ser diferente, llegás a destino y te disponés a solicitar 1 kg de papás, cebollas y alguna fruta que esté linda, he ahí el verdulero. “ Buen día! Están ricas las peras?” preguntás inocentemente, voltea, siempre con actitud colaboradora y bien dispuesto, un verdadero boy scout de la verdura, te mira y pone esa sonrisa complaciente de la que ya hemos hablado en oportunidades precedentes, tu cara empieza a transformarse, irrumpe un rictus suplicante … pensás “Por favor no lo digas!!” he aquí su estocada, el sonriente comerciante despiadado no va a comentarte las bondades de la fruta… “Buen día!!!! Para cuando esperás??” Como quien observa a un elefante con 17 meses de gestación, el sorprendido vecino (de ahora en más tu enemigo) no puede creer que sigas embarazada. Y CLAROO!!! SI NO ESTÁS EMBARAZADAA!!!! Como podés, con la herida abierta y un hilo de voz a penas, respondés “nooo… jajaja… acabo de tener…”
Te queda un camino largo, el retorno a casa, a muchos otros vecinos entrometidos puede aquejarlos la misma duda. Masticando bronca abrís la puerta de tu casa, papá tiene un mate en la mano y tu flamante bebé duerme placido en un moisés probablemente regalado, por un rato ya no te va a preocupar el tema.
NOTA: Cuidado, un lobo envuelto en piel de cordero espera el momento para atacar… utiliza como señuelo unas riquísimas peras.

Prioridad embarazadas... aunque duela.

Ya hemos conversado en oportunidades anteriores la ardua tarea que significa viajar en un transporte público con la panza a cuestas, desafío impuesto por el conjunto social de los adormecidos, de los “no te vi”… No hace falta ser muy observador para identificarlos en la multitud, mirando hacia un punto fijo en el medio de la nada pero estratégicamente situado  en el extremo opuesto de tu emplazamiento. En esta oportunidad me ocupa el mismo grupo pero actuando en un escenario diferente: EL SUPERMERCADO.
A menos que los señores en cuestión se hayan tragado un corazón, no sé cuál es el motivo por el cual les parece que pueden estacionar justo ahí. Si te toca la suerte de coincidir bajando del auto y cruzar una esquiva mirada, el personaje de este cuento se da vuelta de inmediato y grita: “Vieja…  ehh..  Qué te iba a decir??” Abraza a su cómplice y camina con paso decidido, dejando atrás tu redonda y adorable pancita que indica que vos si estás en el lugar preciso en el momento indicado.
Una vez adentro, después de aprovechar la oferta de pañales y de probablemente haberte olvidado más de un artículo sumamente necesario, llega el momento de pagar. Caja de prioridad para embarazadas, segundo acto. La cajera levanta la vista y cuando ve tu innegable embarazo alega: “señor le tengo que cobrar a la señora”, el tipo se queja entre dientes “pero… ehh.. bueh…”, empuja sus productos a un costado de la cinta, no sabe  si  adelantarse o pasar detrás de ti, gira sobre sí mismo en el acotado espacio, vos esperás con la placidés de la maternidad. Tal y como lo indica el cartel que te cuelga en la cabeza,  te cobran… y con tu bamboleante paso dejas atrás al enrojecido cliente.  
NOTA:   Si tenés suerte, observarás cómo detrás de ti una apacible abuelita se abre paso y los aglomerados productos del  “avivado” continúan esperando ahí, al costado de la cinta. Venganza … el placer de los Dioses.

domingo, 17 de octubre de 2010

Feliz día!

La vida más caótica y maravillosa de la tierra, despertares retorcidos en una cuna pequeñísima con un barrote en la espalda y tu hijo en el pecho. Mates desordenados entre migas de galletitas y sonajeros. Miedo a equivocarnos y la certeza de que lo haremos, abrazos apretados, besos mocosos, nebulizaciones. El recuerdo imborrable de la primera sonrisa, “AJO”, las primeras palabras, noches de inmenso y profundo cansancio. Un cajón repleto de preciosas y descabelladas discusiones con Papá Nicomio y sus correspondientes reconciliaciones interrumpidas.
Gastos enormes, decisiones difíciles, actos escolares, reuniones de padres.  Una cama de dos plazas donde “somos mucho más que dos”.
Hermosa y difícil tarea la que hemos elegido.  Hoy más que nunca, veámonos reflejadas en los ojos de nuestros hijos, les deseo muchísimas felicidades a todas las que como yo disfrutamos de esta tarea.
NOTA: Por sus siempre sonrientes e inocentes palabras, por sus desmedidos enojos, por carcajadas desproporcionadas, por estar enamorada del hombre con el que se casó y formó una hermosa familia normal. Por permitirme seguir aprendiendo, te deseo MAMI el mejor de los días.

jueves, 14 de octubre de 2010

Bebé a bordo.

Paso a describir la situación:

  • Destino: EL CAMPO
  • Vehículo: AUTO
  • Duración de la expedición: CINCO DÍAS
  • Tripulación: Papá Nicomio al volante, MANOLO y Mamá Nicomio pasajeros.
  • Clima en el lugar de destino: INCIERTO
  • Equipaje:
Me dispongo a preparar las cosas para que Manu goce de una estadía cómoda y confortable: Pongo en un bolso ropita por si hace frío y por si hace calor, para la higiene personal del niño dispongo su kit de baño (dos toallas y jabón de glicerina), una caterva de baberos y babitas, una bolsa de pañales con su correspondiente óleo y algodón. Chupetes, dos mantitas, una la dejo a mano para el viaje. En lo que a movilidad ser refiere, una wawita (para el campo) y el paragüitas. Para dormir le llevo la practicuna, total se pliega y queda chiquita... el colchón también lo llevo, total en el baúl entra, así duerme cómodo. Por supuesto llevo su bolso, con una mudita, un par de pañales, chupete... en fin, sus cosas de primera necesidad. Ahhh!!!!! Le voy a poner unos chichitos, para que no se aburra!!
Equipo de mate para pasajeros mayores de 4 meses, el huevito y nuestra moderada valijita.

"Amor... ya termine!!! Vamos!!!!!

NOTA: Toda vez que vean la trillada calcomanía en el vidrio trasero de un auto sean solidarios... Ayuden a bajar las cosas!!!

martes, 12 de octubre de 2010

Hambre, sueño o condición del dueño.

Tendrás múltiples oportunidades de atestiguar un fenómeno psico-nutricional propio de análisis. El niño puede esbozar un sollozo o bien romper estrepitosamente en llanto e inmediatamente obtendrás la filosa pregunta: “No tiene hambre?” amablemente respondés “No, comió recién, tiene sueño”, comenzás a implementar la falible técnica que utilizas para dormir al pequeñin, por supuesto, esto demora los 5 minutos demás que permiten que tu interlocutor abandone el interrogatorio y sentencie: “Tiene hambre.”  Si tenés suerte y tus prácticas hipnóticas duermen al niño, sólo bastará un soberbio asentimiento y la cabeza en alto del vencedor, el derrotado sabelotodo se retirara de la charla sin mediar palabra. Sin embargo, si la fortuna no te acompaña y el gurrumín se perpetúa en su desconsuelo, serás inevitablemente una madre desalmada que no alimenta bien al niño (aunque porte una adorable silueta redondeada).
NOTA: Señoras y señores, he aquí una verdad revelada,  los bebés no siempre lloran por hambre.

domingo, 10 de octubre de 2010

De copiloto a pasajera

Si hilamos fino, basta salir de la clínica luego de haber sumado un integrante a la familia, para caer en la cuenta de cual será nuestro nuevo emplazamiento, pasamos de copiloto a pasajera, con todo lo que eso significa. Ahora, en lugar de ser las princesas, somos la guardia imperial, se nos complica cebar mate, conversar, manejar el estéreo…  Para las amantes de las rutas, un gran cambio… maravilloso por cierto.
NOTA: Maternidad, una gran oportunidad de disfrutar de nuevas pequeñas experiencias.

"El mio me duerme toda la noche"

Y un buen día Manolo empezó a dormir casi 5 horas de corrido… maravilloso!! Impecable!! A la corta edad de 3 meses y una semana decidió que ya estaba lo bastante grandecito como para prescindir de mamá y papá por todo ese rato.
Este evento, que festejo ampliamente, pareciera ser insignificante para las afortunadas madres de los bellos durmientes. Ya las ves venir, pareciera que están esperando para refregarte en la cara que su angelito duerme 8 horas desde que nació, y vos, con tus ojeras emulando al enjuto mayordomo de los locos Adams, sólo alcanzas a replicar: “si?? Que suerte!!! El mío, el jueves pasado no, el otro, tiro casi 4 horas!!!”
Te hablo a vos madre descansada… NO TE CREO!! No puede ser que duerma 10 horas!!!!! Cómo? Envidiosa? Si, puede ser Y?
NOTA: A las de mi bando, las de los que no duermen toda la noche, PACIENCIA!!! El mío ya tira sus modestas 4 / 5 horitas!!

sábado, 9 de octubre de 2010

El jardín del Edén.

Analizando exhaustivamente cierta necesidad recurrente he llegado a una conclusión que quiero compartir… estimadas madres (futuras y en ejercicio) el Olimpo, la meca de la maternidad … nuestro norte…  es el cuarto de baño.
Embarazada salís de casa sabiendo que tu destino, por próximo que sea, requerirá una parada por lo menos. Llegamos al oasis en el medio del Sahara, la señorita de cabeza redonda  que luce ese vestidito almidonado pareciera saludarnos desde su lugar de privilegio, (las puertas del cielo) y nosotras le rogamos a nuestra Diosa que su paraíso terrenal esté lo más limpio posible (si te tocó el Infierno… pensá… te habrás portado mal!!!) No quiero caer en el intento de explicar “elegantemente” lo que pasa tras esa puerta cuando no abunda la limpieza o la panza nos dificulta la tarea.
Una vez que la pequeña criatura se abre paso y conoce el mundo exterior, las cosas cambian. Ya no necesitamos visitar tan a menudo a la señora de patas de palito y justo ahí, muy cerca nuestro, al alcance de la mano, conocemos a quien será nuestro cofre de oro al final del arcoíris: nuestro baño, una especie de bunker donde tenemos la suerte de encerrarnos  durante larguiiiiiisimos 15 minutos mientras padre o tutor interino se hace cargo. La ducha, un desafío muchas veces postergado, y los usos impostergables del cuarto en cuestión, todo un reto. Baño de inmersión… que es eso?
NOTA: Si está feito, los azulejos no te gustan, es demasiado chico, incómodo… no lo critiques!!! El paso del tiempo te hará descubrir lo valioso que es, las apariencias engañan…  amarás a tu baño tal cual es.


viernes, 8 de octubre de 2010

Dia compartido.

Me pregunto, sin el afán de recibir una respuesta que colme mis espectativas: Porque el día de la madre es también el día de la familia?
¿Para ponerle a la madre promedio actividades colegiales extensas que la priven de la posibilidad de reclamar atención especial? No!! Pensemos que por nuestra condición de madres, podemos con ello. Analizando fríamente la cuestión, si a Papá le tocara conseguir medias verdes “del verde del sapo Pepe”para el acto y organizar una reunión para auto-homenajearse, todo sin dejar su labor de tutor- encargado y sin olvidarse de comprar regalos para madre y suegra, nos veríamos inmersas en una nueva tarea: suplir en sus labores al padre de nuestros hijos en su día, que entró en pánico cuando no consiguió las medias en diez minutos.
Quiero decir, sin temor a equivocarme, en vísperas del día de la madre, que compartimos el homenaje porque, con sus más y sus menos y con nutrida colaboración de Papi, trabajamos todos los días para seguir construyendo nuestras FAMILIAS y ese es nuestro mejor regalo.
NOTA: En lo que a mi respecta mi familia es mi mayor regalo, pero siempre hay lugar para uno “menor” (léase, Papá Nicomio… pelando la billetera)
Le deseo a la musa que inspiró esta reflexión que haya encontrado las medias verdes, ella escribe www.nannacunetta.soy.es


miércoles, 6 de octubre de 2010

Lugares comunes.

Por más de que luchemos por no ser como… o nunca decir… la maternidad nos hace atravesar ciertos lugares comunes de los que pareciera no podemos corrernos.
Entonces Flor y yo, un buen día nos encontramos cambiando pañales y compartiendo la fatalidad de que nuestros hijos no iban bien de cuerpo. Caramba! Entonces ahora soy una de esas mamás, y la respuesta es SI!!! Si mi pequeña bribona!!! Lo más terrible y maravilloso del caso es que, entre sorpresa y algo de inquietud descubrís que no están tan lejos de tu mamá.
NOTA: Hay ciertos lugares comunes que es muy bueno transitar.

He domesticado a un "gran blanco".

Quisiera conocer el motivo por el cual, además de ser el momento más maravilloso de la tierra, nadie nos cuenta que la lactancia puede ser tan dolorosa. El caso es que una se prepara  9 meses para parir… y un rato después del glorioso momento de conocer el rostro de nuestro pedacito de cielo la cosa se pone realmente buena. Venimos a descubrir que dentro del frágil cuerpecito de nuestro hijo se esconde un gran tiburón blanco con una potencia de mordida de 1.8 toneladas.
Caramba, caramba, caramba… pasan unos días y la situación se pone un poco peor, estoy toda lastimada... incluso sangrando… y mi pequeño tiburón se pone cada vez más regordete… Cuando se prende… se me escapan un par de lágrimas y aparece el padre de la criatura con cara de “que puedo hacer?” PONETE TETAS MAL PARIDO!!!!!!!!!!!!!!!
La realidad es que, como un suspiro, esos laaaargos 10 o 15 primeros días, se escurren entre los dedos, y como resultado tenemos la posibilidad de vivir el encuentro más maravilloso con nuestros hijos.
NOTA: Después los ataques feroces, esta mamá buzo continúa recorriendo los mares de la lactancia y ha desarrollado una gran fascinación por “el gran blanco”. Visito a  mi tiburón cada tres horas, hemos aprendido juntos a reemplazar los ataques feroces por largos abrazos fraternos. Valió la pena.

Un paladín de la justicia oculto en la multitud.

Jamás imagine que embarazarse en la city era semejante desafío. La cosa es que nuestro porotito germinando es un obstáculo a la hora de viajar en un transporte público.
Tren, hora pico, ya en el andén comienzas a elucubrar una teoría acerca de cómo ponerte para que todos a tu alrededor noten tu estado y colaboren para el ingreso (tarea, por cierto, sobradamente dificultosa) Trabajas en la idea de que, una vez más, tendrás que solicitar a un “adormecido” caballero que te ceda su asiento.  Por fin llega el tren, una vez adentro de la máquina infernal,  quedas estratégicamente ubicada en medio de una masa populosa y comprimida. Te dispones a requerir lo que te corresponde cuando una voz se alza entre la multitud: “Alguien puede cederle  el asiento a la chica que está embarazada?” He ahí el personaje de este comentario,  tu defensor, quien solo actúa motivado por el placer de hacer lo correcto, todo un héroe.  Los pasajeros en trance se abren a tu paso  y allí esta, testigo mudo de infinidad de guerras en su honor… EL ASIENTO. “Muchas Gracias” le decís a tu quijote y emprendes los cortos pasos que te separan de la gloria, y entre la mirada recelosa de más de uno, desplomas tus aposentos.
A ti, defensor de las causas perdidas… GRACIAS!                          
NOTA: Te deseo que el solidario ciudadano que te ceda el lugar esté próximo a la puerta, de lo contrario te queda toda una aventura,  llegar a bajarte en la estación correspondiente.

Socorro Grean Peace

Embarazada de 5 meses tome la decisión de veranear en la playa, elegí Florianópolis  (Brasil) Cómo llegar? En auto. Luego de dos días de viaje (que sorpresivamente pase maravillosamente) llegué ansiosa de sumergir mis kilos de panza en las serenas aguas del mar floripa. Alquilamos un departamentito hermoso en un complejito familiar, cerca de la playa… PRECIOSO!! Pero lo realmente bueno estaba por llegar, fue el verano más caluroso de los últimos 30 años, 45 grados de térmica… y la preciosa cabañita sin aire acondicionado… HERMOSO!!! Bebé al espiedo. Les aseguro que cada noche, mientras el último centímetro de piel se pegaba a la sábana, y el ventilador calefaccionaba la habitación, comprendí la sensación de las ballenas encalladas.
NOTA: Sean solidarias con la causa y toda vez que encuentren una embarazada en las condiciones que les describí anteriormente, llamen a una grúa para trasladarla de manera urgente a un cómodo cuarto a 25 grados bajo cero (ante la dificultad de encontrar auxilio mecánico, con un baldazo de agua estaría bien).

Embarazada enyoguizada.

Aunque ciertamente no fue mi caso, otro de los efectos colaterales del embarazo es un fenómeno que daré por llamar la “enyoguización”, estado por el cual la embarazada en el primer acto de entrega para con su hijo elige armonizarse en cuerpo y alma. Lo que me ocupa en esta oportunidad es aquel cambio que supera los límites de la “normalidad” (si es que hay una), quiero decir la embarazada enyoguizada, a continuación la doble E, es aquella que repentinamente baja 30000 revoluciones y  se convierte en una suerte de maestro yogui.
Es esa que camina pausado y bamboleándose desde el segundo mes de embarazo, que cuando se dirige a vos te parece estar viendo “Embarazada hasta la manija” en Utilísima satelital, hace una dieta balanceada a base de baba de caracol porque eso hace bebés felices. Escucha Mozart, aunque lo detesta, para estimular al chiquitín.
La doble E leyó cuatrocientos cincuenta mil libros para decidir que va a tener un parto subacuático… pero en un submarino, porque el bebé a cierta profundidad se conecta más con su mamá. Le va a poner a su primogénito Cotoctoc, que significa unión con la madre tierra y lo va a alimentar a base de hojas de plátano hasta que desarrolle todo su potencial intelectual.
NOTA: Curioso y maravilloso fenómeno que no deja de ser una genuina expresión del amor maternal. Adelante doble E!!!  Eres el monumento  a la embarazada!!!


lunes, 4 de octubre de 2010

Vecindad creativa o el hormonazo del post parto?

La idea de darle a esta caterva de pensamientos forma de blog me la apropié de una vecina… Abi , que vive muuuy cerca mio con el Enano Vicente. La cosa es que paseando con nuestros respectivos hijos por el barrio me comentó que estaba escribiendo… dibujando… y que todo eso lo volcaba en un blog del cual luego me volvería una asidua visitante.
Sorpresa inmensa la mía, nuevamente puedo presumir que esta necesidad pseudo artística de escribir que me despertó la maternidad podría ser otra inevitable consecuencia de esta tercera dimensión.
Nota: Será que es una suerte de causa – cosecuencia? Será algo pasajero, efecto del post parto? Noo!!! Prefiero creer que conviven muy próximas en el reino del Enano Vicente dos MamásNicomio muy creativas.



Menos averigua Dios y perdona.

Una vez que nos torturaron suficiente con; “Para cuando los confites??? El meterete promedio va por más y agrega a su infinito repertorio de preguntas inadecuadas “ y el baby?” Que no sería nada grave si uno pudiera detener su intromisión con un cordial: “mmm… ehhh… jajaja…” el señor, que tiene menos tacto que un elefante en un bazar, incurrirá en el interrogatorio toda vez que te cruce.
NOTA: No hablo de política, ni de futbol ni de salud reproductiva.