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domingo, 27 de marzo de 2011

Consejos a la orden del día.


Pareciera ser que el común de la gente siempre le da una “vueltita más a la rosca”, es así como la mamá, como si no alcanzaran sus propios y eternos cuestionamientos, siempre se ve expuesta a la pregunta indeseada. Poniéndolo gráficamente:
Volviste a trabajar? En primer lugar la respuesta correcta sería "nunca dejé de trabajar", pero aun  asumiendo que nuestro interlocutor se refiere a nuestra actividad remunerada, si la respuesta fuera “Si” el bebe nunca es lo suficientemente grande y si fuera “No” cada vez te va a costar más dejarlo.
Si lo cuida la abuela, es mejor una niñera, pero eso sí, busca una maestra jardinera y si lo cuida una nana… la abuela trabaja? Si te arreglas poco, descuidas a tu marido, mucho, te sobra el tiempo. Si está mucho a upa, no tiene límites y si no, sos una desalmada.
Vecinos, familiares y amigos conocerán todo acerca de cómo ser un padre ejemplar: consejos de  estética, sueño infantil, cuestiones domésticas y laborales… consultores matrimoniales, nutricionistas… sabios de la opinología moderna.
La maravilla es que justo cuando atravesás una de las tantas crisis de conciencia con las que sorpresivamente estás aprendiendo a convivir las frases célebres, en boca de nuestro innecesario consejero se tornan un salvavidas de plomo.
 Oír llover madres en ejercicio!!!  Voto por continuar escribiendo cada una su propia receta, a veces trataremos con dulces brownies, otras tantas se nos pasmará la torta, pero pareciera que de eso se trata no? Y los de afuera… son de palo!
NOTA: En medio de tanto consejo vano, agradezco inmensamente la palabra cierta de dos Mamás Nicomio Vero y Ceci.

lunes, 21 de marzo de 2011

Duermete niño

Fase 1: El recién nacido requiere de nuestros servicios cada escasas 3 horas cuando no 2 y media, come … y duerme. Dejarlo llorar?? “La que hace eso es una desalmada, yo no puedo.”
Fase 2: Las tres horas se van acercando a las cinco, algo más descansada, la idea de abandonar al tesorito en la cuna ahogado en llanto se torna aun más miserable y las deleznables madres capaces de implementarla no deberían llamarse tales.
Fase 3: Resulta que luego de una “nana”, Manolo, en adelante “el noctámbulo” descubre que su preocupada madre lo atiende amorosamente toda vez que la requiere en las noches. Las cinco largas horas de sueño ininterrumpido, devienen 120 escasos minutos, y mamá muta… ahora es un chupete.
El noctámbulo pareciera no distinguir entre día y noche, dos horas parecieran bastarle para recuperar el aliento y solicitar la atención de mamá, ella aun se resiste a la idea de oírlo “sufrir”, a penas la requiere la Sra. Chupete presta sus servicios con la remota esperanza de que “el solito recuperará el ritmo de sueño”
Fase 4: 9 meses, se levanta 5 veces por noche.
Mamá y Papá Nicomio asumen la tarea de cambiar de rumbo, el noctámbulo debe dormir.
Post lectura urgida de la Biblia del sueño infantil, coinciden en que no tienen la capacidad para implementar el método tal como está planteado, aun así saben que su retoño debe llorar.
  
Resumiendo: Llora el noctámbulo (mucho… pero mucho), llora Mamá Nicomio (no tanto pero también mucho), Papá Nicomio implementa el método “Por favor duérmete niño” (no llora pero tiene ganas), y así, como quien no quiere la cosa, el noctámbulo se abandona al sueño… y fueron felices.
 Recordaré siempre las palabras de un gran padre, el Sr. JR alguna vez me dijo, refiriéndose a mi poco piadosa postura acerca de los progenitores capaces de “abandonar” en esa fría cuna a sus inocentes criaturitas reclamando sólo algo de amor fraterno,  “Va a llegar un momento en que llora él o llorás vos.”
Dejaremos para la próxima el método Nicomio “Por favor duérmete niño”

Nota: Con el mal de otro, cualquiera duerme un sueño.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Como pez en el aire.

Mientras Manolo me empapa y yo intento que no se desnuque con una canilla, comienzo a rememorar cierto evento particular que me sorprende no haber compartido aun… el primer baño.
Pasado el mediodía del octavo día de vida de Manu finalmente sucedió… se le cayó el ombliguito!! Llamo a Papá Nicomio al trabajo… esa noche lo bañábamos!!!
Bañera en mano, con una colchonetita verde, regalo de las tías, y un impecable toallón de conejitos, transformamos la cocina en un perfecto natatorio. Debo confesar que estaba bastante tímida aún y deje la tarea de sostenerlo en manos del temerario padre que parecía ser todo un experto.
Cuando todo estuvo listo… al agua pato. Nuestras sonrientes muecas producto de tan adorable tarea comenzaron a virar hacia el espanto… el cuadro subsiguiente incluye manotazos y patadas todos ellos movimientos acompañados por un incansable  enérgico llanto. Aparentemente Manolo no estaba tan contento como nosotros. Creo haber gritado por encima del incesante llanto cosas tales como: “Cuidado” “Despacito eh!!” “Levantalo!!”, “Acostalo!!” “Sumergilo más!!!” “Está bien el agua??” “Tendrá frío??” “Sacaloo!!!!!!!”. Creo que ha modo de mecanismo de defensa borré alguna contestación que sin duda habré recibido del valiente padre… Luego del correspondiente secado y vestido… el reparador sueño.
Embotados por el húmedo y excesivo calor de la cocina y exhaustos por la tarea desempeñada, debimos conversar seriamente la idea de hacer de nuestro hijo un pequeño mugriento. Analizándolo fríamente  fue entonces cuando tomamos nuestra primera decisión de padres, muy a pesar nuestro, Manolo debía volver a bañarse.
NOTA: Meter un tiburón en una pecera?? Gran ocurrencia la nuestra!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Nacimiento múltiple.

Revisando un poco mi vida post parto he concluido que con Manolo he parido abuelos, tías, bis abuelas, tío abuelo y hasta un padre.
Todos esos vínculos que tenemos en la panza las madres de los primeros bebés de la familia nos vuelven necesariamente domadoras de fieras. Ahí, agazapadas al costado del camino dispuestas a atacar en el primer descuido, estas bípedas bestias esperan nuestro paso inocente para depositar de manera desmedida y alborotada kilos de besos y metros de abrazos, algún que otro permiso secreto, una malcriada sana y las gotitas justas de la “irresponsabilidad del no padre”, esto en el mejor de los casos, en el peor… las bestias no están tímidamente dispuestas entre los matorrales, truncan el camino ansiosas de carne humana… acumulan litros de baba y miles de desafortunadas frases acerca de cómo, cuando y donde críar al pequeñito, para estos casos, quien sabe les sirva recorrer nuevamente “La ira las diosas”.
La cosa es que nos desayunamos con esta delicada situación una vez paridas y el manejo de esta impronta afectiva dependerá de cada familia y de cuan múltiple haya sido el nacimiento.
Observaremos sorprendidas como afecta la llegada de un bebé a la vida de cada integrante de nuestra hasta ahora conocida casta y desconoceremos seguramente a más de uno.
NOTA: Tarea para el hogar: distinguir las fieras salvajes de las adorables fierecillas domésticas y disciplinar de acuerdo con la peligrosidad del animal.

martes, 16 de noviembre de 2010

Buscando inspiración.

Infinita necesidad de contar pero pareciera no haber historia… A escasos metros míos Manolo goza de una plácida siesta matinal, su cuna aun parece enorme, pero no tan enorme como hace un par de meses. Acompañan el silencio cientos de pajaritos… el campo. No salí corriendo a bañarme porque curiosamente me bañe ayer por la noche, no acompaño a Manu en su siesta porque no tengo nada de sueño… raro no? Situaciones poéticas si las hay.
Disfruto de este delicado equilibrio… creo entender al escuadrón anti bombas, cualquier movimiento en falso puede echar por tierra la calma matutina. Llega Papá Nicomio apurado (ritmo de cosecha), irrumpe en la habitación enérgicamente… elevo mis brazos poniéndolo sobre aviso… duerme, silencia su ruidosa impronta, agarra unos papeles y se va, no sin antes intentar decirme  algo, no entendí, fue muy bajito… duerme. Escasos minutos más tarde golpean… buscan a Papá… salto del asiento cuidando cada movimiento, en un par de trancos desordenados pero silenciosos me adelanto a los sucesivos golpes… abro… buen día!! … contesto el saludo con mucho menos volumen del implementado por el feliz visitante… le indico amablemente y muy bajito que Papá entró y salió (ritmo de cosecha), duerme? … si duerme.
Vuelvo a mis mates…  una cebada más tarde irrumpe el Abuelo Nicomio, se para en seco producto de mi gesto desesperado… duerme, baja considerablemente la velocidad y pone el silenciador, mira la cuna, acompaña a su actitud pausada una cara que desconocía… deja de ser Papá por un rato y es todo un Abuelo. Se va… ritmo de cosecha.
Pienso…
Manolo es el sujeto tácito del verbo dormir.
Quien sabe la siesta matutina requiera un ritmo diferente.
NOTA: Ya no duerme.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Cuestión de peso.

 “… que lindo… que gordito…”  Todos habremos tenido oportunidad de sufrir en carne propia o de haber atestiguado el momento sacro en el que algún longevo personaje suelta con total liviandad esa máxima. Cosa de viejo… no?  
Lo llamativo es que ese afán de abundancia recrudece en innumerable cantidad de madres cuya primer necesidad al salir de la cita con el pediatra es comunicar cuanto engordó… la relación gramos – sonrisa orgullosa es directamente proporcional.  Especial atención en este punto merecen las madres que amamantan a sus hijos, que ya con un par de meses de “buen engorde” portan con mentón enaltecido la cara ideal para promocionar a la Serenísima.
NOTA: Madres modernas?

domingo, 14 de noviembre de 2010

Maternidad explorer

Resulta que una vez que el bebé nace, no sólo no dejamos de lado el seguimiento web, sino que lo reforzamos un poco.
Año 2010, la incalculable cantidad de información acumulada en el ciber espacio, sumado a la necesidad infinita de resolver conflictos materno-infantiles, produce que colocando en un buscador la frase “bebé llora antes de dormir”, aparezca un gran número de resultados que van desde foros de madres en crisis a técnicas inmensamente falibles de cómo resolver el trastorno que nos aqueja.
Encontraremos, estimulación temprana, juegos, canciones, tablas de crecimiento y desarrollo… en fin, una montaña informativa que consumiremos con los fines de perfeccionarnos en nuestra labor.
 Tendremos la memorable tarea de conocer a un notable grupo, las mamás de foros… son aquellas a las que debemos estar infinitamente agradecidas, las heroínas ocultas en la matrix que confiesan sus debilidades: “no duerme en la cuna, sólo con nosotros!!” “se tranquiliza a upa… únicamente” “llora desconsoladamente para dormir” “tiene cólicos y el factor ag no le hace nada”. Helas ahí, humanas, defectuosas y perfectas… madres. Hacedoras de interrogantes cuyas respuestas muchas veces son nuestras respuestas…
NOTA: Como todo en la vida pisar los extremos no es de lo más aconsejable… dejaré para las que como yo navegamos la maternidad explorer  la carcajada cómplice de haber leído una magnánima pavada, y para el mismo grupo la placidez de conocer que nuestro hijo atraviesa los mismos “angustiosos” procesos que tantísimos otros bebés.

viernes, 5 de noviembre de 2010

El expreso cambia de rumbo.

“Virosis inespecífica” … de ahí a la bronquiolitis sin escalas… Tomó frío? Se contagió de alguién? Dónde??? Cómo?? Cuándo??
La cosa evoluciona más o menos así:
Jueves: Manolo está con algunos moquitos… llamo médico (vino médica). Diagnóstico: Inocente “virosis inespecífica”… para no alarmarse.
Viernes: Para quedarme más tranquila lo llevo a su pediatra (que no atiende los jueves). Diagnóstico: Lo mismo… y agrega “… es un resfrío… tranquila” con ese énfasis dedicado especialmente a las primerizas.
Sábado: Manolo sigue igual… esta caído… será psicosis mía??
Domingo: Lo llevo a visitar a mi Tío  el Doctor…Con algo de vergüenza le cuento vía telefónica que él sería el tercer médico que ve al bebé por unos mocos… “traelo” usó el mismo tono del pediatra que controla a Manu con dos gotitas de ternura, después de todo… es mi tío.
“Está con un bronco espasmo, tiene una bronquiolitis” Ay Dios!!! Porque no se llamará “gripecita”? Valió la insistencia eh!! Tildo en el check list “instinto  maternal”
He aquí mis conclusiones y confesiones:
Los polizontes del expreso.
Sin darnos cuenta se suben con nosotros al expreso  un grupo de personajes no tan gratos como nos gustaría. Cómo descubrir a los polizontes? Son los que se sientan en el asiento de junto y el tren está vacío, los que se duermen en tu hombro… Hablan un idioma distinto, a saber: “Tiene nana? … mmm … Habrá tomado frío! Lo sacaste?” “Che, como llora! Se quedará con hambre?, No habrá que suplementarlo?” “Pobrecito!! Es delicadito!!”
Sabor amargo.
Tal y como atesora nuestra memoria, los medicamentos infantiles continúan siendo espantosos… clonamos a Dolly pero no podemos hacer remedios menos repulsivos.  
Mamá Canguro.

 Fue realmente imprescindible atravesar este proceso abrazada a mi hijo… hablo de mi necesidad por supuesto.
Ahora, cada vez que mi caramelo grita desesperadamente porque sólo quiere estar a upa, luego de sumergirme en el gozo de verlo mejor…  comienzo a elucubrar la estrategia que voy a tener que implementar para “volver a la normalidad” (con  “normalidad” me refiero a volver a pertenecer a la raza humana y abandonar a los marsupiales, léase canguro o koala).
SOS Mamá!

El estrecho vínculo que une a las madres con sus hijos se angosta aun más cuando emprendemos el viaje en el expreso. Y no me refiero sólo a Manolo… Presumo haber recurrido a Abuela Nicomio más o menos 300 veces por minuto.   
Descubrí que ella es dos veces Nicomio… Mamá y Abuela y que aunque el viaje le cuesta por dos, conoce el recorrido y pareciera resultarle al menos más familiar.
Nebulizador.
Cuando lo compré llegue a casa y le faltaban las mascarillas y las mangueras… lo fui a cambiar… tardé más o menos 50 min, terminé cambiando opiniones con el encargado de “electro” que parecía convencido de que me había hurtado dos mascarilla… el señor solidaridad a quien sin duda en algún momento le dedicaré unas palabras, parecía no notar a mi pequeñito de imponentes y pasados 8 kilos a “upita” mio. No conocía aun en ese momento que me quedarían unas memorables 10 cuadras a pie … no había taxis.
En ejercicio de mi labor de madre nebulizadora,  si no es por la oportuna itervención de mi madre, le inundo el cerebro de mocos a Manolo… había puesto la manguera en el orificio para nebulizar en lugar de colocarla en el aspirador… relación turbulenta con el electrodoméstico eh!.
Después de una primera no muy buena impresión con el humeante aparatito… ya hemos entablado cordiales encuentros.

NOTA: Gracias a Dios hemos llegado a destino.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Síndrome de la novicia rebelde.

Una vez convertida en madre,  inevitablemente recorreras tus vivencias intentando rememorar arrullos, resumirás las interminables canciones de Maria Elena Walsh, y la aventura del Monoliso terminará cuando se olvide el cuchillo en el dulce de membrillo…
En fin, cantamos, cantamos, cantamos… bien, mal, regular, no importa.
Para las que no tenemos la suerte de tener una armoniosa voz, el pudor… la vergüenza… son sentimientos que a medida que observamos que nuestras agradables melodías serenan al niño, desaparecen por completo. Al principio el canturreo a penas se alza entre las voces del mundo exterior, a medida que el bebé va creciendo y necesitando un canto más enérgico y comprometido, como buena madre, en el medio del almuerzo del domingo, más de uno se va a sumar a cantar un hit a viva voz.
Henos ahí, por la calle, empujando un cochecito al ritmo desenfrenado de “Una pulga aventurera”. Despertamos miradas comprensivas de madres transeúntes, sonrisas socarronas de niñitos… Sorpresa! Eres toda una artista callejera!!!
NOTA: No hay nada más hermoso en el mundo que la sonrisa de tu hijo mientras escucha las terriblemente desentonadas estrofas de una canción probablemente pasada de moda. 

domingo, 24 de octubre de 2010

Alerta virus.

Entre halagos desmedidos y merecidos a mi bebé, la doctora afirmó: “es una virosis inespecífica” , así nomás larga la señora que mi pedacito de cielo tiene sus primeros mocos. Tarea para el hogar: vapor y paracetamol cada 8 horas controlando que no suba la temperatura.
Papá Nicomio en el campo (empezó la cosecha), Manolo y yo nos subimos al expreso viral, una línea férrea cuyo recorrido incluye baños vaporosos que emulan amaneceres londinenses, aspiración de mocos y termofren gotas. El viaje es algo ajetreado y más lento de lo que nos gustaría, nos urge llegar a destino: paraíso libre de mocos. Por extraño que parezca pareciera que Manolo está mejor preparado para viajar que yo y cuando me invade una urgencia desesperada porque el cuadro viral se desintegre nunca falta una amplísima sonrisa.
NOTA: Tiene el pechito tomado? Manu no… YO SI.

miércoles, 20 de octubre de 2010

La pesadilla de la condesa.

Personajes:
Mamá Nicomio (MN)
Abuela Nicomio (AN)
Ding dong! Suena el timbre en casa de Mamá Nicomio, es Abuela Nicomio, su mamá.
MN:- Quien es?
AN: - Mamá!!
MN:- Ya voy!!  - empuja el cochecito con el niño que acaba de acostar y camina con paso decidido y enérgico hacia la puerta, abre – Hola má!! Pasá!! Pongo la pava?
AN: - Si – asiente débilmente, como esperando algo, comienza a dibujarse en su rostro una sonrisa desconcertada, beso de por medio con su hija, entra.-
MN:- Que hacés ma?  Y papi? –llena la pava con agua –
AN:- Bien! – mantiene su gesto, entrega a MN un paquete de facturas-
MN: - Trajiste facturas!! Que rico!!- agarra el paquete y mira a su madre que ahora sonríe ampliamente- Que pasa? –espera expectante la respuesta-
AN: - Se limita a hacer un gesto levantando el mentón como señalando algo en el torso de su hija-
MN: - Dirige su mirada hacia donde lo indica la mueca –No!!!!!!!- ambas ríen intensamente.
Que paso? Paso algo que se repetiría innumerable cantidad de veces, tenía un sweter prolijamente arrugado casi a la altura del hombro derecho, afortunadamente,  lucía una preciosa camiseta para amamantar que había abrochado antes de acostar al bebé.
NOTA: Efecto colateral de la lactancia: perdida inconsciente de decoro.  

martes, 12 de octubre de 2010

Hambre, sueño o condición del dueño.

Tendrás múltiples oportunidades de atestiguar un fenómeno psico-nutricional propio de análisis. El niño puede esbozar un sollozo o bien romper estrepitosamente en llanto e inmediatamente obtendrás la filosa pregunta: “No tiene hambre?” amablemente respondés “No, comió recién, tiene sueño”, comenzás a implementar la falible técnica que utilizas para dormir al pequeñin, por supuesto, esto demora los 5 minutos demás que permiten que tu interlocutor abandone el interrogatorio y sentencie: “Tiene hambre.”  Si tenés suerte y tus prácticas hipnóticas duermen al niño, sólo bastará un soberbio asentimiento y la cabeza en alto del vencedor, el derrotado sabelotodo se retirara de la charla sin mediar palabra. Sin embargo, si la fortuna no te acompaña y el gurrumín se perpetúa en su desconsuelo, serás inevitablemente una madre desalmada que no alimenta bien al niño (aunque porte una adorable silueta redondeada).
NOTA: Señoras y señores, he aquí una verdad revelada,  los bebés no siempre lloran por hambre.

domingo, 10 de octubre de 2010

De copiloto a pasajera

Si hilamos fino, basta salir de la clínica luego de haber sumado un integrante a la familia, para caer en la cuenta de cual será nuestro nuevo emplazamiento, pasamos de copiloto a pasajera, con todo lo que eso significa. Ahora, en lugar de ser las princesas, somos la guardia imperial, se nos complica cebar mate, conversar, manejar el estéreo…  Para las amantes de las rutas, un gran cambio… maravilloso por cierto.
NOTA: Maternidad, una gran oportunidad de disfrutar de nuevas pequeñas experiencias.

"El mio me duerme toda la noche"

Y un buen día Manolo empezó a dormir casi 5 horas de corrido… maravilloso!! Impecable!! A la corta edad de 3 meses y una semana decidió que ya estaba lo bastante grandecito como para prescindir de mamá y papá por todo ese rato.
Este evento, que festejo ampliamente, pareciera ser insignificante para las afortunadas madres de los bellos durmientes. Ya las ves venir, pareciera que están esperando para refregarte en la cara que su angelito duerme 8 horas desde que nació, y vos, con tus ojeras emulando al enjuto mayordomo de los locos Adams, sólo alcanzas a replicar: “si?? Que suerte!!! El mío, el jueves pasado no, el otro, tiro casi 4 horas!!!”
Te hablo a vos madre descansada… NO TE CREO!! No puede ser que duerma 10 horas!!!!! Cómo? Envidiosa? Si, puede ser Y?
NOTA: A las de mi bando, las de los que no duermen toda la noche, PACIENCIA!!! El mío ya tira sus modestas 4 / 5 horitas!!

sábado, 9 de octubre de 2010

El jardín del Edén.

Analizando exhaustivamente cierta necesidad recurrente he llegado a una conclusión que quiero compartir… estimadas madres (futuras y en ejercicio) el Olimpo, la meca de la maternidad … nuestro norte…  es el cuarto de baño.
Embarazada salís de casa sabiendo que tu destino, por próximo que sea, requerirá una parada por lo menos. Llegamos al oasis en el medio del Sahara, la señorita de cabeza redonda  que luce ese vestidito almidonado pareciera saludarnos desde su lugar de privilegio, (las puertas del cielo) y nosotras le rogamos a nuestra Diosa que su paraíso terrenal esté lo más limpio posible (si te tocó el Infierno… pensá… te habrás portado mal!!!) No quiero caer en el intento de explicar “elegantemente” lo que pasa tras esa puerta cuando no abunda la limpieza o la panza nos dificulta la tarea.
Una vez que la pequeña criatura se abre paso y conoce el mundo exterior, las cosas cambian. Ya no necesitamos visitar tan a menudo a la señora de patas de palito y justo ahí, muy cerca nuestro, al alcance de la mano, conocemos a quien será nuestro cofre de oro al final del arcoíris: nuestro baño, una especie de bunker donde tenemos la suerte de encerrarnos  durante larguiiiiiisimos 15 minutos mientras padre o tutor interino se hace cargo. La ducha, un desafío muchas veces postergado, y los usos impostergables del cuarto en cuestión, todo un reto. Baño de inmersión… que es eso?
NOTA: Si está feito, los azulejos no te gustan, es demasiado chico, incómodo… no lo critiques!!! El paso del tiempo te hará descubrir lo valioso que es, las apariencias engañan…  amarás a tu baño tal cual es.


miércoles, 6 de octubre de 2010

Lugares comunes.

Por más de que luchemos por no ser como… o nunca decir… la maternidad nos hace atravesar ciertos lugares comunes de los que pareciera no podemos corrernos.
Entonces Flor y yo, un buen día nos encontramos cambiando pañales y compartiendo la fatalidad de que nuestros hijos no iban bien de cuerpo. Caramba! Entonces ahora soy una de esas mamás, y la respuesta es SI!!! Si mi pequeña bribona!!! Lo más terrible y maravilloso del caso es que, entre sorpresa y algo de inquietud descubrís que no están tan lejos de tu mamá.
NOTA: Hay ciertos lugares comunes que es muy bueno transitar.

He domesticado a un "gran blanco".

Quisiera conocer el motivo por el cual, además de ser el momento más maravilloso de la tierra, nadie nos cuenta que la lactancia puede ser tan dolorosa. El caso es que una se prepara  9 meses para parir… y un rato después del glorioso momento de conocer el rostro de nuestro pedacito de cielo la cosa se pone realmente buena. Venimos a descubrir que dentro del frágil cuerpecito de nuestro hijo se esconde un gran tiburón blanco con una potencia de mordida de 1.8 toneladas.
Caramba, caramba, caramba… pasan unos días y la situación se pone un poco peor, estoy toda lastimada... incluso sangrando… y mi pequeño tiburón se pone cada vez más regordete… Cuando se prende… se me escapan un par de lágrimas y aparece el padre de la criatura con cara de “que puedo hacer?” PONETE TETAS MAL PARIDO!!!!!!!!!!!!!!!
La realidad es que, como un suspiro, esos laaaargos 10 o 15 primeros días, se escurren entre los dedos, y como resultado tenemos la posibilidad de vivir el encuentro más maravilloso con nuestros hijos.
NOTA: Después los ataques feroces, esta mamá buzo continúa recorriendo los mares de la lactancia y ha desarrollado una gran fascinación por “el gran blanco”. Visito a  mi tiburón cada tres horas, hemos aprendido juntos a reemplazar los ataques feroces por largos abrazos fraternos. Valió la pena.